viernes, 15 de abril de 2011

amityville 4

Normalmente soy reticente a ver una película cuyo numero tras el titulo es superior a 2....porque las sagas con el paso del tiempo pierden imaginación y frescura...(verdad Saw??) pues bien ayer no tenia nada mejor que hacer que ver que ponerme esta película de horror de los 80 (mi época preferida) sin más pretensiones que divertirme  mientras juego una partida a la psp.
Empieza la trama con mucha fuerza, varios sacerdotes intentar liberar a una antigua casa de un espíritu maligno y en el intento alguna sale mal parado por lo que me animo a dejar la consola apartada. El espíritu anda escondido en una antigua (y fea) lampara antigua y un rastrillo de estos tan populares en Estados unidos se va a casa de una señora muy simpática que compra la fea lampara para regalar a su hermana, hasta ahí nada anormal ya que es fácil sentirse identificado con este párrafo.
A lo que voy, la lampara viaja muchos kilómetros hasta la casa de la hermana de la señora simpática y aprovechando la visita de la hija y nietos se adueña de la casa causando terror en ella.


Hay que decir que tiene buenos momentos junto con otros algo patéticos, las interpretaciones son buenas y las intenciones también, electrodomésticos que trabajan a su antojo(pena que no tienen el TurboCheff  y sierras eléctricas con ganas de jugar se entremezclan con apariciones de difuntos.
En resumen, la película no va a ser un clásico, cogieron ideas del exorcista y también de Poltergeist y salió una película apañada, quizás  con mejores efectos y banda sonora hubiésemos tenido un clásico, el resto, la trama e interpretaciones están bastante bien salvo la pseudo-Calorain que a veces, eso mismo, la quieren hacer parecida a la niña de  .

Videojuegos que marcaron mi niñez - Parte 1

Double Dragon ha sido siempre uno de mis juegos preferidos, la primera vez creo recordar que jugué con mi hermano y después lo hice antes y después del cole (también durante).
En esa época, en 1987 era de los mejores videojuegos que se podían encontrar, superadictívo y con buenos gráficos, el tema es que los gansters raptan a la bella de turno y tú, enfundado en el cuerpo de un experto en artes marciales tienes  que superar las distintas fases hasta llegar a ella, también se puede jugar a dobles y el divertimiento es mayor.
El procedimiento es sencillo, juego del estilo beat´em up que es algo así como zurrarlos a todos ayudándote de bates, cuchillos o incluso rocas, hay donde elegir.
Los enemigos son muy variopintos y entre mis preferidos (si, en soltarme leches jeje) serian los gigantones negros, rápidos y fuertes, golpean duro y te pueden coger y lanzar, también están las chicas que por entonces mis amigos y yo las llamábamos p...(mujeres de la calle jeje) armadas con látigo. Aunque había muchas armas y diferentes golpes (patada, puñetazo o cabezazo entre otras) yo me quedo con el codazo, el truco estaba en ponerse en una esquina y golpear a todo bicho viviente.
En este apasionante juego se pasa por diferentes niveles como la ciudad, el bosque o finalmente el templo que es la guarida donde se encuentra nuestra bella amada, hay que decir que el jefe es el señor que esta el primero a la derecha en la imagen y que no tiene esa ametralladora de bonito.
Mi valoración acerca de este juego es muy alta, creo que tiene unos gráficos muy buenos para esa época y el hecho de que se hayan creado diferentes versiones para consolas y ordenadores así como de secuelas habla mucho en su favor.